dimarts, 30 d’agost de 2011

BOMBEROS DE ESPAÑA, NO VOY A PEDIR PERDÓN POR SER CATALÁN

Granollers a 30 d'Agost del 2011

En castellà, necessito que ho entenguin. No confio en que ho facin.

Benvolguts bombers de Cataluña (Queridos bomberos de Cataluña),

No tiene mayor razón quien más aúlla. No es verdad la mentida por repetida i gritada que sea. El abucheo y los insultos dan la razón a quien calla. I quien calla no otorga, simplemente educa. La democracia intuye, y a veces solo intuye, el estado de derecho y la libertad de expresión individual o colectiva. Pero de la intención al hecho hay un trecho.
No hubo errores en el hecho, si en las intenciones de algunos. Mostrar la catalanidad, la simbología del país al que se pertenece y la tradición cultural del mismo, no es una equivocación, es un derecho. Equivocados son y están aquellos que quieren manipular el sentimiento de arraigo. Convencer mediante imposición no da resultado. Acallar sin razonamientos, utilizando ruido y mediando con el ultraje, la mofa, el improperio o la afrenta, es un camino erróneo. Intuye falta de argumentos.
Montar un “castell”, tradición catalana, y mostrar la “senyera”, bandera de Cataluña, no está tipificado como delito. Desplegar un símbolo independentista no es ilegal. Los compañeros del resto de España deberían conocer, como empleados públicos vinculados a la seguridad de todos, un poco de legalidad. Puede no ser del agrado, pero en todo caso debe ser respetado.
"Bombers", comprendo vuestra necesidad, es la mia. Cataluña debe estar en todo momento reclamando su identidad, sus derechos y libertades. Necesita de reconocimiento ante tanta negación de su realidad. Los catalanes necesitamos mostrarnos, ser vistos ante tanta ceguera. Acciones como las protagonizadas reconfortan a quien se siente ignorado.
Me invade una enorme sorpresa ante la misma necesidad de los reconocidos. Gritos de “soy español, soy español”, demuestran debilidad, necesidad de significarse. Ellos, pertenecen a un estado que es el suyo, ampliamente aceptado por los organismos internacionales y con todos los derechos que su estatus le otorga. ¿A que viene semejante grito?
Soy catalán, me siento catalán, vivo como catalán y pienso en catalán. Y no voy a pedir ni permiso ni perdón por ello. Les guste a sus compañeros o no. Y me diferencia de ellos que, cuando demuestren su españolidad, ni los voy a insultar ni tan siquiera abuchear, porque por encima de catalán, soy educado y respetuoso. Con compañeros de professión como estos, estoy encantado de ser autónomo y trabajar solo.
Salut

1 comentari:

  1. ¿y de paso, por qué no respetar también a los que nos sentimos españoles y vivimos en Cataluña?

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Tan sols demano respecte, educació i tolerància.